A través de diferentes técnicas y actividades de investigación, experimentación y difusión tratamos de llegar a ser una agricultura familiar consolidada que disponga de un mayor potencial de recursos, generar excedentes para la capitalización de la vida productiva, un mejor grado de conservación y uso, pudiendo así superar la pobreza rural. Y con ello poder a la vez contar con un centro de agricultura familiar del saber “Xhidza” donde rescatemos, generemos, probemos y compartamos técnicas ancestrales nativas, así como de otros lugares que nos permitan producir nuestro propios alimentos y excedentes, respetando siempre nuestra sagrada madre tierra.

AGRICULTURA FAMILIAR

alt_text Cuentan los abuelos que nuestros antepasados, en nuestra región se cultivaban productos de la propia elección, no se dependía de factores externos para determinar lo que se producía o no se producía, por lo que practicaban una agricultura comunitaria y familiar.

Con la llegada de los españoles y con el control total en 1550 trajo consigo una nueva tecnología, animales de labranza y nuevos productos de cultivo. El comercio se volvió importante y determinó lo que sembraría y lo que no, como el caso de la cochinilla y el algodón, y más recientemente el caso del café.

Con la llegada del café, el pago del producto anticipado, los programas asistencialistas para fomentarlo, provocó que las comunidades convirtieran en sus fracciones de terreno destinados para los cultivos básicos como la caña, maíz y frijol o para pastoreo, inclusive los patios que eran comestibles se establecieron los cafetales.

En estos tiempos con la eliminación de los apoyos a los campesinos y campesinas, los bajos precios en el mercado y la proliferación de la roya de cafeto en la zona, comienza a provocar una serie de crisis económica y alimentaria en la región.

Ante ello estamos convencidos que la AGRICULTURA FAMILIAR sigue siendo la alternativa para nuestras comunidades y nuestras familias para llevar una vida alegre, sencilla y sustentable.

Un informe de la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Banco Interamericano de Desarrollo (FAO/BID, 2007), en base a un estudio aplicado en donde se incluye a México, identifica tres categorías de agricultura familiar: La agricultura familiar de subsistencia, la agricultura familiar en transición y la agricultura familiar consolidada.alt_text

La mayor parte de agricultura familiar que se practica en el Rincón es la de Subsistencia pues se caracteriza por estar en condición de inseguridad alimentaria, con escasa disponibilidad de tierra, sin acceso al crédito e ingresos insuficientes.

Por lo que a través de diferentes técnicas y actividades de investigación, experimentación y difusión tratamos de llegar a ser una agricultura familiar consolidada que disponga de un mayor potencial de recursos, generar excedentes para la capitalización de la vida productiva, un mejor grado de conservación y uso, pudiendo así superar la pobreza rural. Pasando por la transición que se caracteriza por emplear técnicas de conservación de recursos naturales, contar con mayores recursos agropecuarios y, con mayor potencial productivo para el autoconsumo y la venta.

Y con ello poder a la vez contar con un centro de agricultura familiar del saber “Xhidza” donde rescatemos, generemos, probemos y compartamos técnicas ancestrales nativas, así como de otros lugares que nos permitan producir nuestro propios alimentos y excedentes, respetando siempre nuestra sagrada madre tierra.