CEREMONIA TRADICIONAL.

INVESTIGACION.

Como punto de partida se procedió a la investigación con los abuelos de la comunidad, sobre esta temática, a lo que de manera general se conjuntó que años anteriores se llevaban a cabo las visitas a las montañas para TUI LE’ENE DIDZA LEN GUI’A YEGU (platicar con la montaña y las cuencas hidrológicas) acudían a los arroyos, cerros, lugares estratégicos, y estos lo hacían de madrugada, llevaban velas hechas a base de cera de abejas sin aguijón “BU’UZU” que son nativas de la región.

Llevaban a cabo una ceremonia tradicional pidiendo a los cerros y las aguas la protección de la comunidad, de la familia, y que los protegieran de los BUË NI GU’TZA (gente mágica), de los CHOPA’LACHI (dos pensamientos) que se le puede atribuir como a los “traidores” de la comunidad, ya que estos andan por los caminos y están en la comunidad e invocaban a los BUË NI RICHITRU (gente protectora) que eran los cuidadores de la comunidad y que de madrugada se enfrentaba para cuidar a la comunidad de cualquier tipo de mal que se quería en la comunidad y que se enfrentan en el espacio.

Y que la actualidad siguen existiendo en las comunidades los cuidadores de los montes, las aguas y que sin saberlo lo son, y generalmente se les atribuye a los que tienen dos remolinos en la cabeza (fontanelas) quienes en las noches salen a defender a los pueblos de las invasiones de los Büeni Gu’tza o los Chopa´lachi, y que en los cielos en algunas ocasiones se ven los destellos luminosos, entonces son ellos los que libran una gran batalla contra el mal.

Otros de los rituales comentados por los abuelos son los que se llevaban a cabo para iniciar alguna siembra, o alguna construcción.

En particular en la construcción, anteriormente el propietario de la construcción buscaba a un anciano que hacía la ceremonia, quien, al acudir al rito pedía cuatro gallinitas negras y estas las enterraba vivas en cada esquina y lo tapaba con piedras planas y comenzaba la construcción.

Para el caso de las ceremonias de pedimento a la madre tierra, también antes se mataban gallinas y se sacrificaban en las parcelas, y en otras agua de cacao, para que se tuviera mucha cosecha, casi en su mayoría estas ceremonias se llevaba a escondidas.

Con la llegada de los españoles y el cristianismo en la Sierra como lo menciona John K. Chance (1989) en su Libro Conquest of the Sierra a este tipo de actividades las llamaban “idolatrías” y que a pesar de que ya estaba presente el catolicismo, esta se seguía practicando de manera particular, familiar o comunitaria y que alguna manera muchos de los clérigos de aquellos tiempos quisieron eliminarlo durante el siglo XVIII, cuentan que fue entre los años 1700 y 1706 empezó a perder importancia a nivel comunitario.

Sin embargo, muchos de los abuelos con 80 o 90 años en la actualidad mencionan que aún les tocó ver muchos de los rituales o ceremonias que se llevaban a cabo como los mencionados anteriormente.

Pero ha ido perdiendo importancia o mezclado con el catolicismo y más tarde satanizado por otras corrientes cristianas que empieza a cobrar importancia en algunas comunidades, pero a pesar de ello, algunas formas se siguen conservando como el rociar el primer caldillo del pollo durante alguna actividad agrícola, rociar el agua bendita, o cuando se toma la primera copita del aguardiente regarla sobre la tierra como señal de agradecimiento, la esencia de las ceremonias y rituales aún se siguen dando, la visita a las montañas en forma de retiros, o un ejemplo claro de cuando se iba a construir el palacio municipal se convocó a los dirigentes de tres iglesias para que oraran y leyeran un extracto de la Biblia sobre las esquinas donde se iba a cimentar la construcción.

Para comprender y entender desde la forma teórica estos fenómenos religiosos, es necesario hacer una investigación más profunda con expertos locales en el tema.

Pero durante esta investigación local nos percatamos lo importante de estos ritos y ceremonias y que mucha gente sigue creyendo en ella, pero que al practicarlo son efecto de burla y discriminación, por lo que desde una organización base se inició por rescatarla con la práctica y poco encontrarse con uno mismo.

RESCATE

Al percatarnos que las ceremonias tradicionales las llevaban a cabo personas especiales o ancianos con prestigio, decidimos visitar comunidades que las siguen manteniendo como San Juan Tabaá y que tuvimos la oportunidad de conocer a Don
Melitón Bautista quien accedió a llevar acabo y facilitarnos el aprendizaje de la Ceremonia y pedimento a la Madre Tierra.

Por lo que convocamos a través de la radio “Aire Zapoteco” a personas adultas, jóvenes y niños interesados en la primera ceremonia tradicional de pedimento a la Madre Tierra, con motivo de la siembra y experimentación de maíz que íbamos a llevar a cabo.

Por lo que, llegada la fecha a finales del mes abril con la presencia de personas adultas, jóvenes y niños de las comunidades de Santiago Yagallo (3), Otatitlán de Morelos (1), La trinidad (3), La Mixteca (1), Santa María Yaviche (5), Santa Cruz Yagavila (3) iniciamos con la primera actividad, partiendo de una metodología de educación informal, se ofreció una plática a todas y todos los participantes por parte del Sr. Don Melitón Bautista sobre la importancia de la actividad y posteriormente se llevó a cabo la ceremonia tradicional.

Con el paso del tiempo se vio la importancia que cobraba el haber realizado esta primera actividad y se invitó a tres gentes que participaran en más ceremonias en otras partes para seguir reforzando el aprendizaje y ante ellos se pudo participar en otras partes observando otras ceremonias.

De esta ceremonias surgió que, en todas hay una similitud en el sentido de una cruz, el uso de copal, aguardiente, agua de cacao, flores, velas y la ofrenda de los productos nativos y regionales, oraciones invocadas a los cuatro puntos cardinales y que de todas ellas se pudo rescatar una de tipo ecuménico.

DIFUSION

Hoy después de llevar a cabo estas actividades, diferentes grupos cuando visitan la comunidad nos piden realizar estas ceremonias al inicio de las actividades que realizan y muchos de nosotros de manera particular las estamos retomando como una forma de vida en nuestra cotidianidad.